Un avance médico que podría cambiar la vida de millones de personas: un ensayo clínico de fase 1 demostró que un tratamiento basado en células madre logró revertir la diabetes tipo 1 en 9 de 12 pacientes participantes.
Los pacientes, que habían sido diagnosticados con diabetes tipo 1 hacía más de 10 años, dejaron de necesitar inyecciones de insulina después de seis meses de tratamiento. Sus niveles de glucosa se mantuvieron estables durante el período de seguimiento de 18 meses.