En una sesión maratónica que se extendió hasta pasada la medianoche, el Congreso de la Nación aprobó la esperada reforma fiscal que el gobierno había enviado hace tres meses.
La nueva legislación establece cambios significativos en los tramos del impuesto sobre la renta, introduce incentivos para pequeñas y medianas empresas, y crea un nuevo régimen simplificado para emprendedores.
El ministro de Hacienda celebró la aprobación señalando que 'esta reforma permitirá un crecimiento económico sostenido y una distribución más equitativa de la carga tributaria'. Por su parte, la oposición criticó algunos artículos que consideran benefician a los grandes conglomerados empresariales.
La ley entrará en vigor el próximo trimestre, dando tiempo a la administración tributaria para adaptar sus sistemas y a los contribuyentes para ajustarse a las nuevas disposiciones.