El peso registró su mejor semana en más de un año, apreciándose un 2.3% frente al dólar estadounidense para cerrar en 16.80 unidades por dólar, su nivel más bajo en seis meses.
Los analistas atribuyen el fortalecimiento a la combinación de un mayor flujo de inversiones extranjeras directas, una mejora sustancial en el balance comercial y las expectativas de recortes en las tasas de interés en Estados Unidos.