La cumbre del G20 celebrada en Río de Janeiro concluyó con la firma de un acuerdo histórico que compromete a las principales economías del mundo a reducir sus emisiones de carbono en un 45% para el año 2035.
El acuerdo incluye la creación de un fondo de transición energética de 100 mil millones de dólares para apoyar a los países en desarrollo en su camino hacia energías limpias.
La presidenta de la Comisión Europea calificó el acuerdo como 'un punto de inflexión en la lucha contra el cambio climático', mientras que organizaciones ambientalistas celebraron pero pidieron mecanismos de verificación más estrictos.